Renca sella alianza con “Barrios por el Clima”: impulsarán refugios para fortalecer la adaptación ante el cambio climático

El municipio y Corporación Ciudades firmaron un convenio de colaboración que permitirá el desarrollo de iniciativas de adaptación climática a escala barrial, con foco en soluciones basadas en la naturaleza, participación comunitaria y reducción de brechas territoriales.

Con el objetivo de avanzar hacia barrios más resilientes, inclusivos y preparados frente a los efectos del cambio climático, la Municipalidad de Renca y Corporación Ciudades firmaron un convenio de colaboración que permitirá implementar intervenciones urbanas en el marco de la iniciativa “Barrios por el Clima”, generando espacios urbanos que aporten al bienestar y la calidad de vida de las comunidades.

El convenio fue suscrito por el alcalde Claudio Castro y el director ejecutivo de Corporación Ciudades, Martín Andrade, y establece una agenda de trabajo coordinada para abordar riesgos climáticos urbanos —como olas de calor, inundaciones e incendios— que afectan especialmente a zonas con mayor vulnerabilidad social y ambiental.

Barrios por el Clima es una iniciativa en que participan las fundaciones Ibáñez Atkinson, Mi Parque, Bosko, Patio Vivo, Reforestemos, Cerros Isla, Corporación Ciudades y el Magíster en Arquitectura Sustentable y Energía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que busca llevar la adaptación climática a escala barrial, a través de intervenciones estratégicas que integran soluciones basadas en la naturaleza, innovación urbana y tecnología, junto con procesos de participación comunitaria que fortalecen el tejido social y la apropiación local de los proyectos.

El convenio considera transferencia técnica, intercambio de datos y metodologías, y acciones conjuntas de participación y difusión. Con esta alianza, Renca –una de las comunas más afectadas por las olas de calor– se integra a una estrategia de adaptación climática desde los barrios basada en evidencia y gestión local frente a escenarios climáticos cada vez más complejos.

“No se trata que este tipo de proyectos impacten en la estética de un lugar, sino que el paisajismo sustentable contiene el aumento de las temperaturas y eso es muy relevante. Por lo mismo, nuestro objetivo es tener infraestructura verde a no más de 5 minutos caminable para todos los vecinos y esta alianza nos permite seguir avanzando en eso”, afirma el alcalde Castro, quien explicó también que los nuevos refugios van a ser mantenidos por el municipio.

En esa línea, el director ejecutivo de Corporación Ciudades, Martín Andrade, explicó que “Barrios por el Clima busca implementar adaptación donde se experimenta la ciudad: el barrio. Este acuerdo permite desplegar soluciones basadas en naturaleza, evidencia y tecnología, priorizando territorios que históricamente han enfrentado mayor vulnerabilidad urbana y climática, y generando aprendizajes replicables”.

Como primera intervención, se presentó el proyecto de Refugios Climáticos en el eje Manuel Rodríguez, que habilitará cerca de 1.100 m² de espacios urbanos con mejoras microclimáticas, con impacto directo estimado en más de 7.600 personas y 2.200 hogares, ejecución que estará a cargo de Fundación Mi Parque. El plan prioriza las unidades vecinales N°3 y N°31, con 15 espacios potenciales de intervención, con foco en bosques Miyawaki a cargo de Bosko, arbolado urbano desde Reforestemos, y patios educativos resilientes en 4 jardines y 5 establecimientos educacionales, por parte de Patio Vivo.

“El calor extremo es una realidad que tenemos que enfrentar con acciones concretas y con la participación activa de las comunidades. Estamos muy entusiasmados de poder implementar este primer proyecto en Renca, un corredor climático que aportará nueva infraestructura verde al barrio y espacios de encuentro adaptados climáticamente”, explica Matías Honour, director de Proyectos de fundación Mi Parque.

De acuerdo con un estudio de Corporación Ciudades sobre cobertura vegetal en los últimos 25 años dentro del Gran Santiago, Renca se ubica como una de las comunas que disminuyeron su cobertura vegetal. Si en el año 2000 contaba con 558 hectáreas de vegetación, esa cifra bajó a 465 hectáreas el año pasado, según el análisis de imágenes satelitales, brecha significativa frente a comunas del sector oriente que superan las 3.000 hectáreas. Las intervenciones proyectadas buscan revertir esta tendencia y aumentar la provisión de ecosistémicos urbanos.